La construcción de la Cruz de la Misericordia alcanzó una de sus etapas fundamentales con la conclusión de la cimentación que sostendrá esta estructura de 170 metros de altura, que se levanta en la cima de la Loma Larga.

Una obra de esta magnitud comienza mucho antes de hacerse visible. Los trabajos de cimentación incluyeron la construcción de 16 pilotes de concreto armado, de 1.90 metros de diámetro y 25 metros de profundidad, encargados de transmitir al terreno las grandes cargas de la estructura.
Desde el inicio, esta etapa estuvo acompañada por la oración. Cada uno de los 16 pilotes recibió una dedicación especial a santos y personas que, desde distintas épocas y vocaciones, han dejado un testimonio de fe y servicio a la Iglesia.
Una vez concluidos los pilotes, se construyeron sobre ellos cuatro grandes vigas de cimentación, encargadas de integrar la estructura y distribuir las cargas de la Cruz. También ellas recibieron un significado particular: fueron dedicadas a los Patriarcas y Profetas; los Cuatro Evangelistas; Empresarios y Trabajadores; e Impulsores eclesiales y sociales.

El momento culminante de esta etapa se vivió del 17 al 19 de enero de 2026, cuando se realizó el colado de las cuatro vigas durante 37 horas continuas. Durante más de dos días, los trabajos se mantuvieron sin interrupción hasta completar esta parte esencial de la estructura.
Las mismas 37 horas de construcción fueron acompañadas por 37 horas de oración. Sacerdotes, comunidades, apostolados, adoradores y fieles se fueron relevando para acompañar espiritualmente cada uno de los momentos más importantes de la obra. Mientras en la cimentación continuaba el trabajo de ingenieros y trabajadores, la oración permanecía también presente.
En total, la cimentación de la Cruz requirió aproximadamente 1,323 metros cúbicos de concreto. Una gran parte de esta obra quedará definitivamente bajo tierra y no podrá contemplarse cuando la Cruz esté terminada; sin embargo, serán precisamente estas raíces las que sostendrán sus 170 metros de altura.

En las raíces de la Cruz
Los 16 pilotes fueron puestos bajo la memoria e intercesión de santos y testigos de fe.
- Santa Faustina
- San Juan Pablo II
- Fray Gabriel Chávez de la Mora
- Santa Mónica y San Agustín
- San Rafael Guízar y Valencia y Madre Teresa
- San Rogelio
- Padre Pío
- Sor Gloria María Elizondo, Padre Raymundo Jardón, Padre Juan José Hinojosa Cantú, Padre Pablo Cervantes, Monseñor Guillermo Tritschler y Santa Teresita del Niño Jesús
- San Carlo Acutis y San José Sánchez del Río
- San Francisco
- Beata Concepción Cabrera de Armida y la Sierva de Dios Luisa Piccarreta
- San Judas Tadeo
- Todos los Santos
- San Juan María Vianney, San Teófilo y San Josemaría Escrivá de Balaguer
- Santa Helena, San Longinos, San Juan Diego y San Juan Bautista
- San Pedro, San Pablo y Santos Mártires








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